Cada bono, convertido a soles reales
Bonos de bienvenida, con su valor real
Un bono se anuncia en soles y se cobra en condiciones. Esta página hace la conversión de lo uno a lo otro, con la misma cuenta para todas las marcas.
De titular a soles cobrables, paso a paso
El primer número es el importe que la casa iguala, y casi siempre es un máximo: te dan ese porcentaje de lo que deposites hasta un techo. El segundo es el rollover, que dice cuántas veces hay que apostar el bono antes de que se vuelva saldo retirable. El tercero, el que casi nadie mira, es el plazo, porque un multiplicador alto con pocos días es un bono que caduca antes de completarse.
La cuenta que ordena la columna de valor real toma esos tres números y descuenta el costo esperado de mover ese volumen. Sale un solo importe en soles: lo que queda del regalo cuando el regalo termina de pagarse a sí mismo. Es una estimación con supuestos publicados, no una promesa, y ese es el punto: al menos se puede discutir.
Los recortes que casi nunca están en el titular
El tope de conversión limita cuánto del bono puede terminar en saldo retirable, aunque completes el rollover entero. La cuota mínima y el número mínimo de eventos deciden en qué apuestas cuenta el rollover, y suelen dejar fuera justo las apuestas que un principiante haría. El cobro anticipado, cuando existe, muchas veces anula la jugada a efectos del requisito.
En el lado de casino, la lista de juegos elegibles hace la mitad del trabajo. Un rollover que solo corre en un grupo cerrado de máquinas no es el mismo rollover que uno que corre en todo el catálogo, aunque el número sea idéntico. Cuando la ficha de una marca dice en qué juegos vale, lo verás citado en su página con las palabras del propio operador.
Cuando falta el multiplicador, hay una raya
Si una casa publica el importe y calla el rollover, la columna de valor real muestra una raya en vez de un número. Podríamos poner un multiplicador típico del mercado y salir del paso, y sería una cifra inventada disfrazada de dato. La raya, en cambio, dice algo cierto sobre esa marca: prefirió no publicar el precio de su propia oferta.
Lo mismo ocurre con los porcentajes sin techo en soles. Un porcentaje alto sin importe máximo no se puede convertir a plata cobrable, porque el resultado depende de un número que la casa no dio. En esos casos el eje del bono no suma nada para esa marca, y la ficha explica por qué.
Freebet, giros y bono en efectivo no son lo mismo
Una apuesta gratis suele pagar la ganancia neta, es decir, ya descontado el importe de la propia apuesta, y casi siempre trae un tope de ganancia. Los giros gratis valen lo que valga cada giro multiplicado por su número, y esa cifra pequeña es la que hay que comparar, no la cantidad de giros. Un bono en efectivo es el único que se parece a plata, y viene con el rollover pegado.
Por eso dos ofertas que suenan igual de generosas pueden dejarte cantidades muy distintas. La comparación honesta se hace después de la cuenta, no antes, y el orden de el ranking es el resultado de hacerla igual para todos. La fórmula está publicada, así que puedes discutirla en vez de creerla.